Monday, June 12, 2006

Ya...

Ya dije lo que tenía que decir, quizás más pronto de lo debido, pero lo dije.
Ya escuché lo que tenía que escuchar;
También ya salí.

Ya no tengo nadamás que hacer.
Ya no tengo que decir, no tiene caso.
Ya enterré ese muerto, que yo no asesiné.
Aunque nunca he dejado de leer entre líneas,
por ser mi defecto, a petición,
ya dejé de expresar las señales que capto,
por que también percibí
que ya era demasiada la interferencia.

Ya dejé de asumir.
Ya intentaré no volveré a exponerme.

Ya aprendí a ocultar mis escritos
para no iniciar guerras de palabras,
esto es muy infantil.

Mi silencio es una respuesta, una nueva forma de declamar.
Ya mandé a reparar las emociones que se me averiaron,
Ya llegué a mis conclusiones,
Ya decidí cerrar el departamento hasta que sea oportuno.
Ya he aprendido a convivir conmigo mismo. Ya cicatricé.

Te quiero mucho. No lo ves? No lo he probado ya?
Ya he hecho mi mayor esfuerzo. Ya lo sabés.
Pero también ya sabes que me harta todo esto;
Si nunca tuvimos agallas para hablar, menos para más.
Ya quedó probado con hechos,
que lo afianza más que las propias palabras.

Ya no te puedo leer bien. Y vos tampoco a mí.
Ya no se que hacer, ni sé que querés que haga.
Ya no voy a preguntar. Ya no es mi asunto.
Ya es momento de dejarse de matráfulas insulsas,
Ya no más pastillas azules para seguir soñando.
Ya no más verdades a medias
Ya no más mentiras a medias,
Ya es hora de que sigás y de que yo siga.
Ya quedó probado que ambos vamos a ser felices.
Ya lo podés dar por hecho.

Ya fue suficiente...

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A veces, “En la abundancia de palabras no deja de haber transgresión, pero el que tiene refrenados sus labios está actuando discretamente” (Proverbios 10:19; 27:12) Gracias a todos aquellos lectores de este blog por mantenerse pendientes, pero he decidido no publicar nada más en este blog por el momento.